Bastones en Ultra Trail: ¿Ayuda Divina o Estorbo Innecesario?
Llevas 30 kilómetros, las piernas empiezan a pesar como si fueran de plomo y miras hacia arriba: un muro de 800 metros positivos te saluda con sorna. En ese momento, ves a otro corredor que te adelanta con un ritmo constante, casi hipnótico, impulsándose con sus bastones. Ahí te surge la gran duda: ¿Debería llevarlos yo también?
El uso de bastones en ultra trail es uno de los debates más clásicos del pelotón. Para algunos, son una extensión de sus brazos; para otros, un trasto que acaba molestando más que ayudando. Si estás pensando en dar el salto a la larga distancia, quédate, porque vamos a destripar si realmente te compensa pasar a la «tracción 4×4».
Dominar los bastones puede ser la diferencia entre acabar entero o acabar destrozado.
¿Sí o No? La Ciencia detrás de los Bastones en Ultra Trail
Vamos al grano. ¿Realmente ahorras energía? La respuesta corta es: SÍ, pero solo si sabes usarlos. La lógica es sencilla: transfieres parte del esfuerzo de las piernas al tren superior (brazos, hombros y espalda). Esto libera a tus cuádriceps y gemelos de una carga brutal cuando los kilómetros se acumulan.
Estudios deportivos sugieren que el uso correcto de bastones puede reducir la carga en las piernas hasta en un 20%. Eso, amigo mío, en una carrera de 10 horas, es una barbaridad de energía ahorrada. Es la herramienta perfecta para aplicar el Power Hiking o Caminar Rápido, esa técnica secreta que te permite subir paredes sin que el pulso se te salga por la boca.
Sin embargo, si no tienes técnica, llevar bastones en ultra trail puede elevar tu frecuencia cardíaca innecesariamente por el movimiento de brazos y convertirse en un lastre. Así que, primera regla: se entrena con ellos.
Carbono vs. Aluminio: ¿Qué elegir?
Si ya te has decidido, ahora toca elegir armas. Cuando busques los «mejores bastones trail plegables», te encontrarás con el dilema del material.
- Carbono: Son los Ferrari de los bastones. Ligerísimos y rígidos, absorben muy bien la vibración. Son ideales si buscas rendimiento puro y cada gramo cuenta en tu material obligatorio para no pasarlo mal en la montaña. ¿La pega? Son más frágiles. Si se te queda la punta trabada entre dos rocas y haces palanca… crack. Adiós bastón.
- Aluminio: Son los tanques. Pesan un poco más, pero aguantan golpes, maltratos y flexiones que partirían el carbono. Si eres un corredor corpulento o sueles transitar terrenos muy técnicos y pedregosos, el aluminio es tu amigo fiel.
¿Fijos o plegables? Para correr, sin duda, plegables (tipo Z). Necesitas poder guardarlos rápido cuando el terreno se pone fácil o necesitas las manos libres para comer.
Técnica: Cómo no parecer un pato mareado
Llevar bastones en ultra trail requiere coordinación. No vale con clavarlos aleatoriamente. Aquí tienes los dos escenarios clave:
1. Subidas: El motor auxiliar
Tienes dos formas de atacar la cuesta. La alterna (brazo derecho con pierna izquierda), ideal para pendientes moderadas donde aún puedes trotar o caminar rápido. Y la simultánea (los dos bastones a la vez delante), perfecta para esos muros verticales donde necesitas tirar de todo el cuerpo. Aquí es donde realmente notas el alivio en los cuádriceps. Si quieres profundizar en cómo gestionar el desnivel, echa un ojo a nuestra guía sobre cómo correr cuestas en trail y la técnica adecuada.
Tip pro: Usa nuestra calculadora GAP para entender cómo ese desnivel afecta a tu ritmo real y verás por qué la ayuda extra de los bastones es crucial.
2. Técnica bastones bajada: El gran olvidado
Mucha gente guarda los bastones al llegar a la cima. ¡Error! La técnica bastones bajada te da un extra de seguridad brutal, especialmente cuando las piernas ya van temblando.
- Estabilidad: Te ayudan a triangular y tener tres puntos de apoyo en zonas resbaladizas o con barro.
- Anticipación: Puedes «tantear» una piedra inestable o saltar un obstáculo usándolos de pértiga (con cuidado).
- Freno suave: No los uses para frenar en seco clavándolos delante (te harás daño en las muñecas), sino para acompañar el movimiento y reducir el impacto en las rodillas al aterrizar.
Saber guardar y sacar los bastones rápido es casi tan importante como saber usarlos.
Logística: ¿Dónde meto esto?
No vas a llevarlos en la mano las 15 horas. Necesitas un sistema de transporte eficiente. Aquí es donde entra en juego la elección de tu mochila porta bastones o cinturón.
- El Carcaj (Quiver): Se ha puesto muy de moda por influencia de corredores de élite como Kilian o Pau Capell. Es rápido de usar y queda fijo en la espalda.
- Cinturón de compresión: Para muchos, la opción más cómoda. Los bastones van pegados a la cintura, no rebotan y el centro de gravedad queda bajo.
- Gomas traseras o delanteras en la mochila: El sistema clásico. Asegúrate de practicar en casa; no quieres estar peleándote con las gomas en el kilómetro 80 con los dedos congelados.
Un consejo de corredor a corredor: Jamás estrenes bastones (ni forma de portarlos) el día de la carrera. Las rozaduras en las manos o el rebote en la espalda pueden arruinarte la ultra.
Conclusión: ¿Son para ti?
Integrar los bastones en ultra trail es una decisión inteligente si buscas gestionar tu energía a largo plazo y proteger tu musculatura. Al principio te sentirás torpe, es normal. Pero con práctica, se convertirán en parte de tu ritmo.
Si decides usarlos, recuerda: elige material acorde a tu peso y estilo, practica la técnica de bajada y asegúrate de que tu sistema de porteo es cómodo. Y si quieres estructurar tus entrenamientos para llegar fuerte a esa línea de salida (con o sin bastones), prueba nuestra aplicación para generar planes de entrenamiento trail running personalizados y gratuitos. ¡Nos vemos en los senderos!
